Ujiji, “Dr. Livingstone, supongo”


Ujiji, actualmente barrio de Kigoma, fue la ciudad más antigua del oeste de Tanzania, a orillas de lago Tanganica, y además ocupa un gran lugar en la historia popular porque fue donde, el 10 de noviembre

de 1871, el periodista Henry Stanley encontró al explorador Dr. David Livingstone, quien llevaba seis años desaparecido buscando las fuentes del Nilo, y pronunció las famosas palabras:

“Dr. Livingstone, supongo”, la frase de uno de los saludos más mediáticos de la historia de las exploraciones.


Dr. Livingstone fue médico, explorador y misionero británico, una de las mayores figuras de las expediciones en África porque se propuso abrir rutas para facilitar la labor misionera y la actividad comercial. Mediante observaciones astronómicas, estableció localizaciones correctas en la cartografía africana y realizó informes de botánica, geología y zoología. También se distinguió por su lucha contra la esclavitud. Por todo, fue considerado un héroe nacional y así está sepultado en la abadía de Westminster en Londres, excepto su corazón, que fue extraído por sus más leales amigos africanos y enterrado bajo un árbol en el lugar de su fallecimiento en Zambia, porque decían que su corazón estaba en África.


Esos años en los que el Dr. Livingstone estuvo en su más larga expedición tratando de encontrar el gran río que fluyera hacia el norte, soportó todo tipo de calamidades, hambre, fiebres, garrapatas, malaria, ataques de fieras, deserciones y encuentros con guerreros que poblaban la zona, situaciones que solo el carácter fuerte y firme de Livingstone podía soportar. Es en Ujiji donde acabaría pasando cuatro meses reponiéndose.

Stanley y Livingstone congeniaron; estuvieron meses juntos, durante los que exploraron el lago Tanganica e hicieron lo que no habían logrado otros exploradores, ver con sus propios ojos que el rio Rusizi desembocaba en el lago; así que ésa no podía ser la fuente del Nilo. Es en este período que Stanley aprendió del Dr. Livingstone todo lo necesario para llegar a ser luego el uno de los más grandes exploradores de África, aunque no consiguió convencerle de que volviera a Reino Unido.


Y es en este lugar del encuentro, en Ujiji, donde se ha construido un monumento conocido como el Livingstone Memorial y un Museo conmemorativo. Bajo dos árboles de mango centenarios, el cuidador del museo te obsequiará con relatos de las fascinantes y famosas rutas del Dr. Livingstone por África.


Esta histórica ciudad también fue el mayor asentamiento de la región de finales del siglo XIX, dominada por los árabes, con uno de los mercados más antiguos e importantes de África, herencia de su pasado como parada de la vieja ruta de caravanas para el comercio de esclavos y marfil hacia la costa índica; estatus que perdió después de la construcción alemana de la línea ferroviaria central de Tanzania con su estación de tren en Kigoma en 1914, y el consecuente establecimiento de la nueva ciudad de Kigoma.

Ujiji empezó a perder población y estabilidad, su popularidad se desplomó y empezó a ser dejada al olvido, momento en que será absorbida por la ciudad de Kigoma convirtiéndose en uno de sus barrios más aislados y desfavorecidos.

Actualmente queda bien poco de aquel pasado distinguido, solo queda su transitado puerto mercante y de pasajeros, y su astillero de “dhows”.


Sin embargo, Ujiji se resiste; pasear por sus calles te transporta, respiras esa esencia, esa magnificencia, esa decadencia; sus edificaciones, su arquitectura suajili, típica de la costa del océano Índico, con algunas puertas forjadas, sus adoquinados, su cine Atlas a tal “Cinema Paradiso” de Giuseppe Tornatore, su diversidad, sus gentes, sus niños, su alegría, te acompañan. Es Ujiji.




Ujiji, "Dr Livingstone, I presume"


Ujiji, today a suburb of Kigoma, was the oldest town in western Tanzania, on the shores of Lake Tanganyika, and moreover holds a great place in popular history because it was where, on 10 November 1871, the journalist Henry Stanley met the explorer Dr David Livingstone, who had been missing for six years searching for the sources of the Nile, and uttered the famous words "Dr Livingstone, I presume", the phrase of one of the most media-friendly greetings of the explorations' history.


Dr Livingstone was physician, explorer and British missionary, one of the greatest figures in the African expeditions, because he set out to open up routes to facilitate the missionary work and commercial activities. Through astronomical observations, he established correct locations in African cartography and made reports on botany, geology and zoology. He was also distinguished for his fight against slavery. For all this, he was considered a national hero and is entombed in Westminster Abbey in London, except his heart, which was extracted by their most loyal African friends and buried under a tree at the place of his death in Zambia, because they said that his heart was in Africa.


During those years when Dr. Livingstone was on his longest expedition to find the great river flowing north, he endured all kinds of calamities, hunger, fevers, ticks, malaria, attacks by wild beasts, desertions and encounters with warriors who were in the area, situations that only Livingstone's strong and firm character could withstand. It was in Ujiji that he ended up spending four months recuperating.

Stanley and Livingstone hit it off; they spent months together, during which time they explored Lake Tanganyika and did what other explorers had failed to do, see with their own eyes that the Rusizi River flowed into the lake; so, this could not be the source of the Nile. It was during this period that Stanley learned from Dr Livingstone all he needed to become one of the Africa's greatest explorers, although he was unable to persuade him to return to United Kingdom.


And it is at this meeting place, in Ujiji, that a monument known as the Livingstone Memorial and a commemorative museum have been built. Under two century-old mango trees, the museum keeper will treat you with stories of Livingstone's famous and fascinating routes through Africa.


This historic town was also the largest settlement in the late 19th century Arab-dominated region, with one of the oldest and most important markets in Africa, a legacy of its past as a stop on the old caravan route for the slave and ivory trade to the Indian coast, a status it lost after the German construction of the Tanzanian Central Line Railway with its station at Kigoma in 1914, and the consequent establishment of the new town of Kigoma.

Ujiji began to lose population and stability, its popularity plummeted and it began to be forgotten, at which point it was absorbed by the town of Kigoma and became one of its most isolated and disadvantaged neighbourhoods.

Nowadays, very little remains of that distinguished past, only its busy commercial and passenger port and its dhows shipyard.


However, Ujiji resists; walking through its streets transports you, you breathe that essence, that magnificence, that decadence; its buildings, its Swahili architecture, typical of the Indian Ocean coast, with some forged doors, its cobblestone streets, its cinema Atlas such "Cinema Paradiso" by Giuseppe Tornatore, its diversity, its people, its children, its joy; they accompany you. It is Ujiji.


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